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Arcano XIII. Capitulo 1

In Novela, TheNightStalkeR on Junio 20, 2009 por Andre Wave Etiquetado:

Arcano XIII

Cap 1: Rey de Copas

Tomo una copa, tomo una botella, salio de la amplia bodega de vinos y cerro con candado tras de si.

Se dio la vuelta y observo el lugar, era solo una puerta que llevaba a una bodega bajo tierra en su jardín, que estaba conectada a su casa por un túnel secreto y del cual solo el tenia la llave.

Se dio la vuelta y por un momento observo la puerta. Desde allí solo parecía una puerta postrada en medio del jardín, como si se tratara de una puerta que no lleva a ningún lado.

Se froto las sienes.

Volvió a la casa.

Estaba en silencio solo podía escuchar el zumbido de las lamparas fluorescentes. Las apago y ando entre los pasillos oscuros y silenciosos.

Llego a su cuarto de trabajo, tenia allí una computadora que no había encendido en casi un año, un viejo estéreo de discos de vinilo, un diván, un par de libreros y un escritorio.

Fue asta el escritorio y se sentó tras el. De un cajón saco una nava suiza y de esta un sacacorchos. Abrió la botella y se sirvió.

Olió el vino, vio su color a contra luz, observo con cuidado su cuerpo. Probaría su sabor y su textura. Se detuvo.

De otro cajón del escritorio saco un mazo de cartas, no un mazo americano sino un mazo español. Lo barajo por un momento y saco una carta. Rey de copas

Observo largo rato la carta en su mano izquierda y en su mano derecha apretaba la copa de vino.

La copa se rompió en su mano derecha y el cristal roto se le encajo en la piel, pero no emitió mas que un leve quejido.

Vio su mano con expresión de dolor y uno a uno fue quitando los trozos de vidrio gimiendo levemente mientras lo hacia.

Cuando termino envolvió la mano con un pañuelo, cuidando de apretarlo fuertemente.

Quito el corcho del sacacorchos con los dientes y tapo la botella, no quería que el vino se avinagrara.

Se dirigió al diván y se recostó. Tomo unos auriculares a prueba de ruido y encendió el estéreo. Por un momento solo observo el techo. Finalmente se quito los audífonos y se sentó en el diván. Había olvidado poner un disco.

Tomo uno de los discos que estaban guardados bajo el estéreo, lo coloco con cuidado y encendió la vieja maquina de música.

Era Ghost I-IV.

Apago las luces. Lentamente se sintió flotar y una sensacional cálida le lleno el cuerpo. Dejo que su mano derecha cayera a un lado y se dejo llevar por los sonidos.

Finalmente alguien lo despertó de su sueño sin sueño encendiendo las luces. Sintió sus pasos apresurarse y un suave toque en su pecho.

No escuchaba nada, los audífonos cumplían su trabajo a pesar de que la música ya se había detenido.

Cerro los ojos un momento y sintió como alguien le sacaba los audífonos y le tocaba la frente.

Su vos era como de ensueño.

  • ¿Esta bien?

Le tomo la mano con suavidad. Era su ¿Inquilina? No, a los inquilinos se les cobra la estancia, el prácticamente le pagaba para que se quedase. Su interna, si, era su interna.

  • No es nada
  • ¡¿Nada?! ¡Ese trapo que se puso esta empapado de sangre y esta ardiendo en fiebre!

No lo había notado asta ese momento, sentía la sangre correr entre sus dedos y el rostro caliente.

La escucho salir de la habitación con prisa mientras le pedía no moverse de allí.

Levanto su mano y la observo, estaba empapada y chorreaba.

Se intento levantar pero estaba mareado, continuo recostado.

Al llegar ella estaba a punto de la inconsciencia, pero pudo sentir sus manos suaves tomar su mano y quitarle el vendaje improvisado.

  • Rayos – la escucho murmurar mientras limpiaba su mano con algo – ¿Por que no se limpio esto?

No respondió, solo la dejo hacer su trabajo.

Sintió como vertía sobre su mano alcohol y como las heridas le ardían. Pudo sentir como le volvía a abrir la piel y le sacaba algo mas.

Finalmente le coció la mano y se la vendo.

Ella le volvió a tocar la frente y le introdujo algo en la boca. Le dio agua y trago.

Pudo sentir cuando se sentó junto a el en el diván y su mano busco la suya.

Ella aparto la mano al sentir su tacto áspero y se giro para verlo mejor.

  • Me a dado un susto.
  • Lo siento
  • Debería de cuidarse mas
  • Tu estas aquí para cuidarme
  • ¿Y si no lo estuviera?

Se levanto y se dirigió a la salida dejándolo en el diván.

  • Descanse

Al salir apago la luz y casi inmediatamente se quedo dormido.

No soñó

Despertó aturdido por el timbre de la casa. Por un momento no pudo recordar lo que había pasado la noche anterior, no fue asta que, al intentar centrase, se apoyo en su mano derecha y sintió un pinchazo de dolor.

Tenia algo en el regazo, una manta.

Le había sacado los tenis, los lentes y los dijes que llevaba al cuello.

Cuando se puso todo enésima y vio la hora se pregunto quien podría ser, eran las 12 de la tarde y la chica debería de estar en la facultad donde estudiaba, y ella nunca olvidaba sus llaves.

Se levanto y recorrió los pasillos de la casona asta llegar a la puerta principal.

Se acomodo el pelo lo mejor que pudo y abrió la puerta.

Había dos agentes de policía y otra persona de traje en la escalinata de la entrada.

Reconoció al hombre de traje, era un ex-compañero suyo

  • Por que traes escolta Jackson, no soy peligroso, o por lo menos no desde la ultima ves que revise.

Jackson, que había estado hablando los oficiales, se giro con una sonrisa en el rostro, se paso una mano por el pelo rubio y respondió alegremente a aquel saludo.

  • Hola Cuervo, No te preocupes por ellos ya se iban ¿Verdad muchachos?

Ambos oficiales lo miraron molestos, pero sin decir nada se volvieron a su patrulla dejándolos solos.

  • Bueno, a que se debe esta sorpresa Detective Jackson – Pregunto apoyándose en la puerta y cruzándose de brazos – O debería llamarlo Agente especial Jackson
  • ¿Escuchaste la noticia?
  • Me mude de estado no de continente

Jackson lo miro a los ojos y sonrío.

  • Tengo algo que decirte, me invitas a pasar
  • ¿Quieres café?
  • Lo necesito

Se separo de la puerta y la abrió, pero antes de entrar miro a Jackson y le dijo:

  • Lo ciento, no tengo café, pero conozco un lugar, deja me arreglo un poco.

Entro y se dirigió al cuarto de baño mas cercano don de se lavo el rostro y se peino lo mejor que pudo.

Se miro el rostro y observo las arrugas en el, las canas en su cabello y como los ojos comenzaban a pasar de un color azul turquesa a uno mas grisáceo.

Volvió a fuera y Jackson lo esperaba en un BMW negro.

  • Se de un lugar donde no nos molestaran.

Jackson condujo hacia la ciudad siguiendo las indicaciones de Cuervo e intento abrir una conversación por el camino, pero no pudo lograrlo, el solo le daba indicaciones.

Por fin llegaron al lugar, era una librería de dos pisos, o por lo menos eso parecía.

  • Es por allí – Indico una puerta abierta que parecía tener el marco roto y una inscripción en latín en este

El entro, pero Jackson dudo un momento, dio un suspiro y finalmente entro.

Al otro lado del portal había una ancha escalera, pero el ambiente era oscuro y aterrador, había luces rojas que iluminaban el las paredes, en las cuales estaba pintado un tenebroso bosque y entre los arboles se asomaban grandes felinos que estaban al asecho. Mas arriba solo se podía ver en luz atravesando lo que parecía ser una cortina de cuentas aun que era difícil decirlo desde ese ángulo.

  • Vamos, no te atrases ¿Acaso estas asustado? – Pregunto Cuervo en todo burlón.
  • No es eso – Replico el agente – es solo que esto es realmente escalofriante

Finalmente ambos cruzaron el umbral, que en efecto estaba cubierto por una cortina de cuentas.

El lugar era mucho mas agradable que la escalera, era mucho mas cálido, lleno de colores que iban del marrón al amarillo y al rojo. Las esquinas del lugar estaban redondeados, como lo estarían en un estudio fotográfico. Había mesas y sillas acomodadas en círculos concéntricos que parecían realmente estar formando una espiral. A la derecha había una barra y tras de esta varias personas con delantales verdes y una gran maquina de café que echaba vapor rítmicamente. Sobre la barra, colgado de unas cadenas delgadas un letrero ponía: “Nos reservamos el derecho de admisión a personas demasiado religiosas, snobs y hipsters”

  • Impresionante
  • Vamos, pedimos un café y me cuentas lo que pasa

Se sentaron en una mesa junto a la barra y rápidamente una camarera, que llevaba un mandil rojo donde ponía el nombre del lugar, “The First Circule” se acerco a pedir su orden.

  • Café negro y…

Cuervo solo hizo una seña con la mano y la camarera, de unos 20 años, con rayos azul en el cabello y varias perforaciones en el rostro asintió y se fue.

  • ¿No pedirás nada?

El solo dio un suspiro y se quito las lentillas para limpiarlas con un paño.

  • ¿Por que no me dices lo que necesitas decirme mientras esperamos por el café?
  • Bien, bien – Dijo solo un poco irritado y alzo las manos asta tomar una de las de Cuervo – Tengo que decirte… – Comenzó en tono serio – Que soy gay

Durante solo un momento hubo un silencio a su alrededor y algunos de los otros clientes los voltearon a ver.

  • No… – Comenzó Cuervo apartando las manos – No eres gay, eres bi,lo eres desde la universidad y lo eras cuando me retire
  • La universidad… que buenos tiempos
  • Si, claro, descubrir a tu compañero de cuarto, al que veías acostarse con una chica diferente cada noche, bajo tus sabanas dándote una mamada, no es algo que realmente me gusta recordar

Jackson comenzó a reír.

  • ¡Hey! No me digas que no te gusto descubrirme ¿No crees que soy guapo?
  • Claro que si, pareces Dorian Gray, pero realmente descubrirte si no fue agradable.

Mientras continuaban hablando la camarera que les había tomado la orden los estuchaba sonrojada, y pudo haber seguido escuchándolos si no fuera por que alguien mas le dio un ligero golpe en la cabeza con una carta.

  • Oi, deja de soñar y trabaja

El muchacho debería de tener unos treinta años e igualmente llevaba un mandil, era alto, por lo menos media un metro noventa y llevaba el pelo castaño revuelto.

  • Pe… perdón

La muchacha coloco un café negro frente a Jacson y un capuchino y un maso de naipes nuevo frente a King.

Este rápidamente tomo el maso y comenzó a barajarlo asta que finalmente saco una carta

  • Oye, no te escuche ordenar
  • Bueno, es que ya saben lo que quiero
  • Que ¿Eres dueño del lugar?
  • No, soy socio del dueño
  • Así que en esto inviertes tu dinero ¿Y Quien es el dueño?
  • Ash – Dijo mostrándole la carta que había sacado, un as de picas
  • ¿Cuantas veces tengo que decirte que me cambie el nombre? Ahora es Dante

El muchacho se había acercado por detrás de Cuervo, era el mismo que había sacado a la camarera de su sueño homoerótico

  • Hola Dante, este es Jackson, un viejo amigo mio, Jackson, este es Dante, dueño del café y la librería de abajo
  • Un placer
  • Un amigo de Cuervo es un amigo mio

Dante se sentó junto a ellos y el as de espadas

  • Siempre me he preguntado como haces eso, barajas las cartas un momento y sacas una carta que tiene que ver con una persona, ya sea con su nombre o su personalidad
  • Lo hace desde que lo conozco y nunca me a dicho como lo hace, y creerme lo conozco desde hace tiempo.
  • Lo se, me contó de ti, la historia de como descubrió que eres bi es hilarante.

Mientras ambos hablaban el barajaba nuevamente el mazo

  • Oye, saca otra carta – le dijo el agente viendo que volvía a barajar el mazo – Quiero ver que saque un rey de corazones.
  • Bien

Se detuvo y saco una carta, pero no se la mostró, solo la observo un momento en silencioso.

  • ¿Y Bien? ¿Que sacaste?

Le dio la vuelta a la carta y todos ambos lo observaron atónitos

  • Joker

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De escritores y personajes

In TheNightStalkeR on Abril 8, 2009 por Andre Wave

Alguien alguna ves dijo, que los escritores intentan reflejarse a si mismos o lo que quieren se en sus personajes y encuentro esta frase inquietante mente cierta.

Se a visto muchas veces y en muchos casos cuando el autor se enfrenta al personaje es algo digno de investigación.

Yo no me identifico con Johnny, por algo tan simple como que el es un hombre de acción y yo no, el es todo lo que me gustaría llegar a ser algún día, pero también mis temores de lo que podría llegar a se algún día.

Tampoco me identifico con mi paralelo, Andre Wave, de quien en el futuro hablare.

El personaje con quien realmente me identifico, y que asta hace poco me di cuenta (ya después de un tiempo de haberlo creado) es con el Bibliotecario, Emanuel Romasanta Blanco, el vampiro que vendió su alma a Oblivion para poder tener todo el conocimiento del mundo conocimiento.

Un personaje vació, que intenta llenar el vació con conocimientos ya sean el mas insulso, al mas importante. Que mira al mundo como si se tratase de un libro y que casi puede leer lo que sigue.

Claro, eso ya es el viejo Emanuel, pero el mas joven no, el mas joven y mas naïve es mas impaciente, mas impulsivo, menos paciente.

Ese es el personaje con el que me identifico realmente

Aun me falta mucho para llegar a ser El Bibliotecario, mientras tanto espesare siendo El Recolector de Historias

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Un Calido Lugar Llamado Limbo

In TheNightStalkeR on Marzo 27, 2009 por Andre Wave Etiquetado: , , , ,

Existe, en la otra vida, un lugar que no pertenece al bien o al mal, mas bien, no forma parte del Infierno o el Paraíso, mucho menos del Purgatorio. Este lugar es entonces llamado Limbo y le pertenece a La Muerte.

Muchos han herrado al colocar al Limbo a las orillas del Infierno, pero el Limbo realmente se encuentra a las orillas de todo el triangulo formado por los demás.

Y este lugar, a diferencia de los que muchos creen, no es estéril, ni mucho menos, este lugar esta, irónicamente, lleno de vida, con grandes pastizales y preciosos arboles que dan deliciosos frutos a los llamados a aquel lugar.

No es lugar de justos, ni pecadores, es lugar de sabios y virtuosos, todos ellos llevados allí por Muerte en persona. Exciten, como en todo lugar, excepciones, el limbo es lugar para los héroes y aquellos que sirvieron a la izquierda de Dios o para sus Dioses.

Bien sea dicho, este lugar es lo que los griegos llamaron una ves Los Campos Elíseos. Que no se confunda con el Paraíso, pues la rosa de plata es muy distinta a este lugar.

Y aquí es donde aquella alegre dama llamada Muerte pasa el tiempo que le queda libre en su ocupada agenda y donde se reúnen y descansan aquellos nombrados tras su muerte.

Este es el Limbo, no aquel páramo rocoso nombrado por Dante, sino la tierra donde viven en paz los que vivieron y murieron por la paz.

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Pulp 0

In TheNightStalkeR on Marzo 26, 2009 por Andre Wave Etiquetado:

Ahora mismo estoy sentado en la asquerosa barra de un viejo bar que apenas puede pasar el mes con los borrachos de siempre; Con un vaso roto, cuarteado lleno asta la mitad del viejo escoses

15 minutos atrás veía como le volaban los sesos a un policía con una escopeta.

Diez minutos atrás veía los cuerpos destrozados de los idiotas que solo cargaron un cartucho en la escopeta.

Una semana atrás vi al policía detener a un ladrón con un tiro no letal en la pierna.

Un mes atrás el policía recibía su primer arma.

Dos semanas antes salvo a una niña de ser atropellada por un camión

Quince minutos atrás la sangre cubre el parabrisas del patrullero, la puerta izquierda esta abierta y no hay rastro del compañero.

Dos años atrás esta ciudad dejo de ser territorio político, ahora es territorio internacional

Cinco años atrás este lugar era un prospero bar, famoso por su apariencia amigable y buena reputación.

Ahora veo las gotas de Whisky resbalar por el vidrio roto

Un cuarto de hora atrás veía la sangre gotear por el vidrio del parabrisas.

Ahora el frío licor se derrama por mis mejillas.

Diez minutos atrás la sangre caliente corre por mis mejillas.

Ahora veo mi rostro reflejado en el vidrio roto, justo a la mitad del reflejo.

Cinco minutos atrás entro en el bar y el cantinero ve el ojo colgando de su cuenca. No dice nada

Dieciocho meses dejo a mi esposa y a mi hija para buscar empleo. Esa misma noche veo mi casa consumida en llamas; Ellas estaban dentro

Ahora el cantinero me rellena el vaso, no quiere que le pague nada, solo que me valla.

Veinte minutos atrás salgo del auto para comprar algo rápido para comer. Yo soy el compañero del policía

Diez minutos atrás golpeo asta la muerte a los idiotas que solo cargaron un cartucho. En la pelea me dañan el ojo.

Hace 547 días mi compañero intento violar a mi esposa, un la lucha la casa termino quemada.

Ahora camino en la oscuridad, mareado por la adrenalina y el alcohol.

En una hora descubriré lo que el hizo.

Ahora veo el verdadero rostro de la ciudad que intente proteger en vano

En 70 minutos mi mundo se ira abajo

Hace dos meses el policía paga su placa y semanas después paga a criminales para hacerse famoso.

Veinte minutos atrás, dos de los delincuentes intentan saldar cuentas y terminan cometiendo asesinato

Ahora me pregunto lo que sucederá a continuación.

Dos años atrás alguien acelera el reloj de una bomba de tiempo

Ahora comienzo a alucinar, creo ver un hada y un demonio guiándome a lo que parece un edificio abandonado.

Hace treinta años aguanto la respiración para escuchar el sonido del reloj de ulcera que me regalo mi padre

Ahora veo luces que me llevan al interior de una vestía mecánica

En 55 minutos el reloj de pulsera se detendrá. Lo lanzare por la ira y al mismo tiempo para marcar el fin de mi vida

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El Bosque de los Suicidas

In TheNightStalkeR on Marzo 5, 2009 por Andre Wave Etiquetado: , , ,

En medio del camino de nuestra vida me encontré por una selva oscura, porque la recta vía era perdida.”
El Infierno: Canto I – Dante Alighieri

Desde que Dante piso por primera ves el circulo hace ya casi un milenio, este ha cambiado mucho, el limbo no existe mas, ya no mas no bautizados tienen que pisar la tierra llena de pena del Infierno, ni es lugar de los paganos virtuosos que vivieron mucho antes que el mandara a su hijo a la tierra, a esparcir su palabra.

En su lugar hay un espeso bosque negro, conformado por lo que parecen ser sauces llorones de copas color sangre, que se yerguen donde antes los no natos pasaban la eternidad, y se abre para dejar pasar a quienes están condenados a círculos inferiores, pero se cierra a aquellos el cual su único pecado fue perder el camino de la vida y están condenados a vagar por siempre.

Este bosque surgió hace años, gracias a la petición de un hombre del que ya hemos hablado antes, quien pido al Señor reconsiderar y darles una nueva oportunidad a aquellos atrapados en el limbo, pues desconocían su grandeza y se dejaron engañar por falsos ídolos y torcidas versiones de el.

Después de pensarlo y de observar la tierra decidió que todos aquellos que hubieran quedado atrapados en el limbo podrían reencarnar para que tuvieran la oportunidad de conocer su gloria. Pero hubo excepciones, aquellos realmente virtuosos no reencarnarían, si no que se dirigirían, a través del purgatorio, al paraíso junto a otros de su misma clase.

En su lugar, el Lucero de la Mañana, tiempo antes de abandonar la espiral descendente que es el reino del infierno, y siguiendo las ordenes del señor, coloco varios arboles de los que colgaron a quienes antes estaban en el séptimo circulo encerrados en arboles, por haber cometido suicidio acto visto como violencia contra el propio cuerpo.

Pero aquel lugar no se vio vacío por la falta del bosque en el que anidan las harpías. En el segundo recinto aun había arboles, y de hecho el bosque creció tanto que en algunas zonas no se alcanza a ver mas de diez metros dentro de este; estos nuevos arboles eran alcohólicos, fumadores, drogadictos y otras criaturas autodestructivas.

Los masoquistas reciben un castigo especial, completamente diferente a sus otros compañeros. Son desmembrados por las harpías primero, son puestos en jaulas de acero negro forjado y cuelgan, de los arboles nudosos del bosque. Están mudos, sordos y ciegos y solo se les permite sentir el metal en los muñones.

Con el tiempo y los numerosos colgados charcos de lodoso semen se formaron que se introdujo en la improductiva tierra de la cual empezaron a aparecer brotes verdes justo debajo de los suicidas.

¡Oh! Que placer seria para aquellos leprosos caminantes del octavo circulo haber tenido acceso a esas tierras antes de pasar frente a Minos. Mandrágoras, semillas que cayeron donde no deberían haber caído, dando fruto a plantas de forma casi humana y que lloran al ser arrancadas de la tierra.

Pero eso solo fue el principio, la sangre de otros empezó a correr por el páramo, aquellos que no se habían sometido a la orca. Su sangre baño los retoños, cuyos brotes verdes murieron, pero no así el tubérculo escondido bajo tierra.

Tras un tiempo un grito, primero apagado, pero después mas fuerte empezó a atormentar a los colgados y a los otros, encadenados a los negros arboles, y mas fuerte mientras que la tierra se habría mostrando lo que podría ser un la cara de un niño, de uno o dos años, que no era mas que madera nudosa que tomaba esa forma. Y los ahorcados comenzaron a patear y balancearse intentando gritar por las aplastadas gargantas, y los encadenados gritaban por debajo de los llantos. Tal era el sufrimiento de los suicidas que el Lucero de la Mañana en persona coció los labios de las plantas con los despojos de los ladrones curtidos en el pez negro y espeso como la brea en el que nadan los que comerciaron con los cargos públicos.

Y así el bosque volvió al calmo silencio de los colgados, que no se quejan a pesar de no poder mover mas que los ojos y de los encadenados que observaban con extrañeza a las criaturas de que habían dado fuerza con su sangre para salir de la tierra. Y las criaturas les devolvían las miradas con sus ojos de cuencas negras e iris verde que muestran su naturaleza natural y al mismo tiempo mítica de las criaturas.

Y las mandrágoras crecieron mostrando gran fuerza tal como para romper los cordones que atan sus labios, que eran cocidos una y otra vez, y aun así continuaban los gritos. ¡Oh! ¡Pobres aquellos que tengan que escuchar el llanto de estas damas! ¡Pues tendrán que llorar con ellas! ¡Y lloraras sangre!

Para detener el suplicio, Lucifer tomo a uno de los colgados, un sastre que se suicido tras la muerte de su única hija cortándose la mano izquierda. Le fue cortada la cabeza con fragmentos de la espada de un ángel, por lo que la cabeza no vuelve después de cada día, y se le dio una aguja, con lo que cocerá los labios de todas las mandrágoras, viejas o nuevas, que hayan roto sus cordones.

Como ya dije antes, los arboles parecen sauces llorones, pero al verlos bien se puede ver que el tronco se estrecha allí donde las mujeres reciben las semillas del futuro y se ensanchan en los pechos y nuevamente se estrechan en el cuello. Pero tienen los brazos extendidos hacía arriba y se bifurcan formando las ramas de las que penden los suicidas de las rojas hojas como las del sauce llorón.

Tienen todas las cabezas inclinadas y al no poder gritar lloran una sabía negra que las dejan manchadas y que forman después las criaturas conocidas como penas.

¡Oh! ¡Pobres damas, que lloran las penas del mundo! Viles criaturas que se pasean impunemente por el infierno, tomando formas de lobos, tigres y otras vestías que unicamente temen acercarse al Satan y al nido de los cuervos. Malditas criaturas que despedazan a los iracundos y hacen huir a los centauros. Que les arrancan las lagrimas a los condenados al hielo eterno dejándolos sin parpados para proteger del frió los ojos.

Antes de terminar esta narración quiero hacer destacar a una sola dama, la única que pose un nombre, y a uno de los que hay pasan la eternidad. El nombre del hombre según dice el, pues nadie realmente conoce su nombre borrado del gran libro del Destino, es Emmanuel Romasanta Blanco, como el hombre lobo de la vieja península, que solo puede ver el futuro y no su pasado, atrevas de la cuenca vaciá de su ojo derecho. Este hombre es el único de este circulo que se puede mover a través de los círculos del infierno por orden del Lucero de la Mañana, quien antes de su retirada a la tierra de los mortales, y puesto que ya había bajado en compañía de un mortal asta su presencia; Tiene entonces el el trabajo de guiar a los mortales que lleguen al infierno, ya sea por el sueño o por otro medio. Pero esta reprimido por la inmovilidad, por haberse colgado, por lo que quien camina es su hija, quien nació de su semilla y creció por la sangre que chorreaba por la cuenca.

Ambos están unidos por un tierno abrazo. La dama, del tamaño de una alta mujer, deja que sus rojos cabellos caigan por su espalda, y sus ojos no son mas negros, si no que son de color verde como sus pupilas, pues esta ya no llora la pez negra ni ningún otra lagrima, ni tiene inclinada la cabeza, pues no esta en pena.

Y entre susurros se cantan ambos esperando por quien necesite guiá por el valle del dolor.

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El Ave de Dios

In TheNightStalkeR on Marzo 4, 2009 por Andre Wave

Yo soy el protector del viajero

Yo soy el mensajero de la verdad

Yo soy pensamiento

Yo soy memoria

Yo soy quien entrega los mensajes escritos por la zurda del señor

Yo soy quien vela por el justo

Yo soy quien une al soñador con el sueño

Yo soy quien levanta al valiente

Yo soy quien atormenta al cobarde

Yo soy victoria y vida

Yo soy perdida y muerte

Yo soy jubilo

Yo soy luto

Yo soy Yin

Yo soy Yang

Yo soy el que fue enviado primero

Yo soy quien fue lanzado a la lluvia

Yo soy quien hizo el nido en el olivo

Yo soy quien junto semillas y frutos antes de volver por mi pareja

No soy quien lleno la rama de olivo de enfermedad y muerte

Yo soy quien narra la verdadera historia

Yo soy quien canta el futuro

Yo soy inspiración

Yo soy el que vive con el hombre y no de el

Yo soy el que sigue al que tiene el símbolo en la frente y castiga a quien se atreva a hacerle mal

Yo soy el verdugo mas cruel que la serpiente que derrama su veneno sobre el padre de lobos

Yo soy peor tormento que el noveno circulo

Yo soy quien brilla como la plata bajo el sol

Yo soy el de plumaje negro como la noche

Yo soy el cuervo

Y que no espere compasión de mi quien se atreva a dañar a mis hijos

Por que yo soy el ave de Dios

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NightStalker Cap 1

In Novela, The NightStalker, TheNightStalkeR on Febrero 9, 2007 por Andre Wave Etiquetado:

NIGHTSTALKER

El Asechador Nocturno

Capitulo I: El Despertar

La noche anterior fue como un sueño o más bien una pesadilla. No recuerdo mucho solo que corría lo mas rápido que podía, sentía que el corazón me explotaría, las piernas se me doblaban, en este momento se me empezó a nublar la vista y lo único que recuerdo fue que caí y empecé a sentir un dolor intenso en mi hombro izquierdo.

Al despertar no sabia donde me encontraba, tenia un horrible dolor de cabeza y un extraño sabor metálico en la boca como si me hubieran puesto una moneda en la boca todo estaba oscuro y mal oliente, parecía que me encontraba en un basurero o en un contenedor.

Empiezo a sentarme a reflexionar un poco sobre lo de la noche pasada pero cada ves que lo intentaba me empezaba a doler la cabeza. Me empiezo a ponerme de pie y a caminar con las manos expendidas para buscando una pared. El piso estaba accidentado como si se tratara de un piso antiguo, muy, muy antiguo.

Creo que acabo de encontrar algo es una columna, párese ser que es de piedra. Me detengo a pensar las cosas, me reviso los bolsillos tengo unas monedas un llavero y un celular.

  • - Bien – Dije en voz baja – debo de poder usarlo.

Es un celular Motorola V3 lo abro e intento encender la pantalla tocando las teclas.

  • - Maldición – Entre dientes.

El celular no funciona.

  • - Cálmate – Me susurro – Piensa un poco.

El celular debe de estar apagado.

En este momento me doy cuenta que tengo los ojos cerrados. Los empiezo a abrir aunque no se para que el cuarto esta totalmente oscuro.

  • - Pero que demonios – Puedo ver lo que esta en el cuarto no muy claramente pero puedo ver. Alcanzo a ver mis manos sosteniendo el teléfono la columna y otras dos columnas a unos 2 metros de distancia, no alcanzo a ver al techo.
  • - Tengo que encender el teléfono – Mientras mantengo apretado el botón de encendido – tiene que funcionar.

Con un destello de la pantalla y el teclado se encendió, la luz es muy fuerte, no, mas bien no me e acostumbrado a la luz. Puedo ver mejor el cuarto. El techo esta a unos 4 metros y hay unas seis columnas.

  • - ¿Dónde esta la salida?

Me acerco a la pared ayudado por la luz de la linterna me recargo en la pared y me doy cuenta de que no tengo puesta mi camisa.

Con el teléfono la busco mi camisa, la encuentro en una esquina tirada como si la hubieran lanzado al quitármela.

Mi camisa favorita. Es color azul oscuro y un estampado en la espalda y en el pecho que dice Goldie Utikity (Goldie Utility) en color rojo como graffiti y en el pecho una mano color gris con una estrella en el centro con el goteo que también tienen las letras. También tiene una doble manga falsa color crema.

Al ponérmela siento que me que da un poco rara como si fuera mas chica. Me extraña porque siempre me había que dado algo holgada incluso ase 10 años antes de bajar unos 30 kilogramos.

  • - Bueno no importa. ¿Y mi chamarra?

Estaba muy cerca, negra delgada con capucha, talla extra grande, mi favorita.

Mi mochila, todo estaba aquí incluso mi hombro.

Si ya podía recordarlo me había destrozado mi hombro, pero ahora estaba bien completo ni una marca. Bueno ahora lo que importa eso salir de aquí

Una luz se filtra por un pequeño orifici0 en la pared a mi derecha creo que es como una puerta es completamente de piedra debe de pesar media tonelada pero se mueve como si pesara solo 10 kilogramos.

  • - AAAH! – gruño mientras cierro mis por el exceso de luz
  • - ¿Donde estoy?

Bien recuerdo que estoy en Grecia si había venido en un tour. Si vine con otros 5 amigos míos

<<- Maldición deben de estar preocupados por mi ->> Pienso mientras camino pegado a la pared segado por la luz.

Un fuerte dolor de cabeza me empieza a taladrar el cráneo. Es insoportable. No puedo caminar.

Empiezo a buscar en mi mochila mis lentes. Son unos lentes oscuros tipo policíaco de armazón negro. Si aquí están, y al ponérmelos la luz dejo de molestarme.

  • - Así esta mejor.

Había salido a un pasillo amplio de piedra amplio y con columnas. <<- Reconozco este lugar ->>

Aquí habíamos venido a un tour. Este era un santuario ateniense. Lo que no logro recordar es como llegue hay dentro.

Bien ahora tengo que volver al hotel,

  • - ¡Maldición!, necesito una aspirina.

El hotel no esta lejos no son más de 5 cuadras.

Pero algo anda mal no hay gente de hecho no hay nada mas que ruinas, algo esta mal algo es diferente. Párese que ya no estoy en mi tiempo lo se porque empiezo a ver gente corriendo pero la gente y la gente esta vestida con antiguas ropas.

El cielo se a oscurecido, no, no se a oscurecido sino que mas bien se enrojeció como si fuera sangre.

  • - ¿Donde estoy? – Me pregunto mientras miro como la gente cae tumbada por lobos, pero no son lobos comunes son mas grandes, mas fuertes.

Esto es una masacre y el más grande de todos un lobo plateado, aun ante aquella luz roja en la que sus ojos se oscurecían al ser de un color amarillento.

El lobo salto en mi dirección. Me di vuelta, vi un destello, tropéese y todo se oscureció

//–//–//–//–//

  • - Amigo esta bien – dice una vos de hombre, con un eco lejano. Pero no hablaba español o ingles sino más bien griego

Estoy tirado en el suelo empapado en sudor y con los lentes rotos. Me desmaye en camino al hotel, tengo que llegar lo mas rápido posible.

Me levanto tambaleando, <<- Ya falta poco ->> Pienso mientras me tambaleo

Empiezo a correr al hotel que esta ya frente a mi corro dentro del lobby hacia el elevador que se encuentra en la pared opuesta de la recepción el elevador venia bajando y dos ancianas salieron. Las pase rápidamente entre en el elevador presione el botón del piso 12 notando la falta del piso 13. Me recargo en la pared.

La cabeza me empieza a doler nuevamente la cabeza.

  • - Piso 10 – <<Estoy a punto de vomitar>> Pensé.

Ya llegue al piso. Salgo corriendo a la derecha.

Ya frente a la puerta saco de mi mochila mi cartera donde había dejado en mi mochila. Al sacarla logro notar mi credencial de la universidad a nombre de John Stolk.

Deslizo la tarjeta entro y me desmayo frente al tapete color marrón a un lado de el pequeño escritorio de madera.

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Estaba preocupada por John no había llegado la noche anterior y no había podido dormir bien por que tuve una horrenda pesadilla donde era perseguido por una bestia enorme y era atacado al caer al suelo.

Tenia que regresar al hotel para dormir, así que deje a mis amigos en el café que no estaba muy lejos.

El lobby tenia un techo a unos dos metros las paredes son color crema y esta decorado con arte griego y una fuente adornada.

Al entrar escuche a un par de ancianas quejarse de un chico que casi las hacia caer al entrar apresuradamente al elevador. Al escuchar esto sentí un escalofrió.

Entre al elevador viendo el reflejo de una joven de 21 años vistiendo jeans y una blusa color rosa pálido, como el color de su cara y con una pequeña bolsa de color marrón con lentejuelas.

Presiono el botón del piso doce, me recargo en la fría pared de madera. Dormite durante un momento hasta que la campana del elevador me advirtió que había llegado a mi piso.

Al salir sentía una pesadez como si continuara en el sueño.

Al acércame a la puerta de mi cuarto, note que la puerta estaba abierta y alguien estaba tirado en la entrada.

  • - ¿Quién esta hay?

Pregunte y al no recibir respuesta entre cuidadosamente.

Lo que vi me impresiono. John estaba hay tirado como muerto.

Me acerque lentamente al escritorio del hotel donde casi caía y tome una de las botellas de agua y me hinque se para levantar su cabeza.

Al tomarlo de la cabeza sentí que estaba ardiendo por lo que corrí al baño ya saque una toalla la humedecí en el lavamanos., se la puse en la cabeza.

Tenia que hacer algo, algo malo estaba pasando.

Intente levantarlo lo que me resulto muy difícil, aunque había estudiado medicina y trabajado en urgencias un buen tiempo.

Decidí dejarlo y pensé que seria mejor arrastrarlo asta el elevador.

Ya en elevador me asegure de que sus pies no se salieran y presione el botón de la planta baja.

Estaba ardiendo en fiebre y su pulso estaba muy acelerado.

Puse su cabeza sobre mis piernas. Una extraña sensación me invadió al verlo de esa manera, sereno, apacible como si nada pasara por su mente como si estuviera listo para algo, algo que cambiaria todo.

Levante su cabeza, la apreté en mi pecho y una solitaria lagrima recorrió mi rostro asta caer en su rostro, en su apacible rostro.

  • - No te preocupes todo va a estar bien

(Diálogos en ingles)

La puerta del elevador se abrió y salí lo más rápido posible casi desplomándome en la mitad del lobby.

  • - Alguien llame un ambulancia – Grite con desesperación, mientras las personas alrededor se acercaban a ver lo que pasaba, una de las dos recepcionista se acerco enfundada en su corto traje color azul marino.
  • - ¿Que le paso? – Pregunto la recepcionista poniéndose de cuclillas, casi dejando ver su ropa interior.
  • - No lo se – Respondí apresuradamente – Creo que se desmayo, cuando llegue al cuarto así estaba.

La joven volteo a ver a su compañera, le dijo algo y luego volteo a verme.

  • - No se preocupe la ambulancia no tardara – Me dijo con una vos consoladora – El hospital no esta muy lejos,

Lo primero se me vino a la mente fue quitarle la camisa, para que los paramédicos no se la destruyeran. Su camisa favorita.

  • - Ayúdeme, a quitarle la camisa. -Dije casi sin pensar.
  • - ¿Perdón? – Pregunto la recepcionista
  • - Ayúdeme a quitarle la camisa, para que los paramédicos no la destruyan
  • - Esta bien -dijo temerosa.

Las dos le quitamos la camisa unos momentos antes de que los paramédicos.

Los paramédicos se hicieron paso entre la multitud que se había formado a nuestro alrededor.

La recepcionista les dijo algo en lo que creo era griego moderno.

La recepcionista volteo a verme y me preguntó:

  • - ¿Quiere acompañarlo?
  • - ¿Que?, A claro, soy su amiga.

Nuevamente la recepcionista volteo hacia los paramédicos les dijo algo y mirándome me dijo:

  • - Bien, cuando lo levanten sígalo.

Y así lo hice los seguí asta una ambulancia que se ubicaba a pocos metros de el lobby.

Al subir uno de los paramédicos me ayudo a subir.

John se encontraba pasivo, extrañamente pasivo como si supiera algo que yo no, como si quisiera decirme que todo estaba bien que no me preocupara, pero en su estado no había manera de calmarme.

Ante aquella escena que parecía sacada de la más cursi de las películas no pude contener las ganas de llora y al ver mi reacción uno de los paramédicos se me acerco y me abrazo mientras que el otro revisaba los signos vitales de John.

Sostenía con todas mis fuerzas la camiseta, apretándola a mí pecho como si en ese momento fuera a morir y eso seria el último pensamiento que debió de pasar por mi mente en ese instante. No podía saber porque, pero sentía que si lo perdía ahora no lo soportaría seria devastador.

<<- no, no debía pensar eso. ->>  Por la forma en que John se encontraba sabía que todo se pondría mejor.

Me había sentado en una incomoda silla de la sala de espera al ver que los médicos me lanzaron una mirada rígida, pero no de reproche que claramente entendí.

Estaba muy cansada ahora para esperar despierta, por lo que no aguante quedarme dormida.

En mi letargo las voces se apagaban cada vez más asta el punto en que todo era silencioso.

Al percatarme de esto abrí los ojos, pues como ya conocía los hospitales no son los lugares más silenciosos y menos lo era la sala de urgencias.

Todo había cambiado ya no estaba en la sala de urgencias, estaba en un salón oscuro sin nada mas que una cama de hospital cubierta por una extraña luz blanca que parecía provenir de ningún lugar.

Al acércame vi que John se encontraba acostado en ella. No pude aguantar la emoción de verlo bien, sano, y rompí a llorar en su regazo, sentía como mis lágrimas humedecían las sabanas que lo cubrían.

Al poco tiempo sentí como su mano jugaba con mi cabello.

Feliz levante la mirada para verlo mejor. Se había despertado y me miraba con unos ojos completamente felices, como si siempre me hubiera visto así cada día de mi vida,

(Diálogos en español)

  • - No te preocupes todo estará bien – Dijo arrastrando esta ultima palabra antes de romper en una risa histérica que me asusto por lo que di unos pasos atrás.

Mientras se reía de esa forma extraña se había encorvado casi en posición fetal sobre la cama.

  • - ¿Estas bien?

La risa empezó a detenerse asta el punto en que el silencio, un silencio que no duro mucho.

  • - No te preocupes – empezó a decir mientras se levantaba de la cama.

La mirada de sus se había transformado con el color de sus ojos, que ahora se mostraba de un color rojo intenso, hubiera jurado que sus cuencas se llenaron de sangre y solo había quedado un punto nebro entre las esferas.

  • - ¿Quién eres y que le hiciste a John?
  • - Soy yo ¿que no me reconoces? – Dijo con un tono burlesco

Y en ese momento vi como se retorcía de pie frente a mi como si algo dentro de el estuviera combinado.

De repente se volvió mas notorio. Sus extremidades crecían y se ensanchaban, su pecho crecía y su boca se alargaba, el pelo le crecía de todas partes.

Vi con terror como tomaba la forma de un hombre lobo como los que se mostraban las películas de horror y que describía perfectamente Stephen King en su libro “El siclo del hombre lobo”.

Un cuerpo de dos metros diez de altura el pecho agigantado y los talones se alargaban asta el punto que parecían una segunda rodilla invertida. Toda la escena me había aterrado, al punto de que me paralice.

Se me acerco al punto de que su calida y profunda respiración se escuchaba claramente. Sus ojos brillaban con una maligna intensidad.

En el momento que reaccione por fin, gire sobre mis pies, pero en un movimiento tan torpe que caí de bruces en el piso, esperando que me mordiera. Pero nada paso.

Después de un corto tiempo empecé a escuchar un murmullo, que rápidamente se convirtió en un incesante ruido que rápidamente reconoció, el de una sala de urgencias.

Sentí un ligero golpe en la espalda, mas bien en el hombro, y al levantar la vista vi que era una de las enfermeras y note que estaba en el piso, que me había levantado y caído de la silla mientras dormía.

  • - ¿Esta bien? – Me pregunto en ingles – ¿Necesita algo?
  • - Si, un café y una aspirina – Le respondí aun aturdida por el sueño.

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Me levante violentamente sobre la cama de hospital, solo para vomitar entre mis piernas y volver a desvanecerme.

El sueño que había fue muy extraño hay estaba ella y yo, pero había algo mas, o mas bien alguien mas, y ese alguien entro a mi cuerpo, lo se porque al dejar de sentir un fuerte dolor en el estomago me vi de pie junto a Karen de pie y la miraba fijamente y lo peor fue cuando mi cuerpo comenzó a cambiar asta transformarse en el de la representación de un hombre lobo y vi con horror como se le acercaba y mantenía fijos sus ojos en los suyos y ella gira sobre sus pies pero no logra hacer mas porque callo y no aguante mas.

  • - Déjala – Grite con todas mis fuerzas asta que sentí la necesidad de vomitar y me di cuenta de que estaba soñando, y aunque los internos me querían hacer reaccionar solo levante ni mano para que me dejaran en paz.

Que había sido eso, bueno no importaba fue solo un sueño. Si solo un sueño…

(Diálogos en griego moderno)

  • - Necesita algo – Me dijo una interna.
  • - ¿Perdón? – Le pregunte sin mas que decir.
  • - ¿Qué si necesita algo? – Me volvió a decir.
  • - Creo que una chica vino con migo ¿o e equivoco? – La interna asintió – ¡Podría traerla para que la vea?
  • - Claro – me dijo mientras giraba para ir a la sala de espera.
  • - Espere le dije casi gritando.
  • - Necesita algo mas.
  • - No es que ella no habla griego, solo ingles.
  • - Muy bien – Me dijo extrañada, mirándome, pienso que preguntándose porque yo si hablaba griego y mi compañera no.

Es la mismo que yo me pregunto, por que puedo entender como entendí lo que me dijo el comerciante cuando me desmaye por primera ves que me desmaye.

Mientras lo reflexionaba habían pasado varios minutos y entre los olores de aquel hospital logre encontrar uno especifico el olor de un perfume, si el perfume de Karen.

Levante la vista y hay estaba a  tres metros acompañada de la interna y un enfermero. Al verme corrió hacia mi a punto de llorar para abrazarme.

Yo también sentía una gran necesidad de tenerla junto a mi.

Después de un tiempo intercambiamos miradas y como si lleváramos toda la vida haciéndolo, nos besamos con pasión.

Después de un momento de estar así durante un momento estuvimos cambiando miradas.

  • - Tus ojos cambiaron – Dijo con un cierto tono de terror.
  • - ¿Qué? – Le pregunte extrañado.
  • - Si, antes eran cafés y ahora son verdes, de un color verde brillante.

Busque algún objeto en el que me pudiera ver los ojos, pero antes de que hiciera algo mas Karen me ofreció un pequeño espejo, de los que se abren.

Lo abrí con impaciencia y vi que, como me lo había dicho, tenía ahora unos ojos de color verde intenso casi amarillos.

En ese momento y como Karen se llevaba las manos a la cara.

  • - ¿Qué pasa? – Le pregunte, aunque creo que ya sabia la respuesta.
  • - Es que soñé que…
  • - Shhh… – Le tape la boca con un dedo – Lo se yo también lo soñé. Ven – extendiendo los brazos hacia ella

Se acerco tímidamente, con algo de miedo que se veía reflejado en sus ojos, pero rápidamente eso desapareció al ver mí mirada que reflejaba mi felicidad, si mi felicidad por verla.

Nos abrazamos y perdimos la noción del tiempo porque tiempo después notamos que el doctor nos estaba mirándonos.

(Diálogos en ingles)

  • - Parece que ya se encuentra mejor – Me dijo el doctor que sostenía unos papeles en una carpeta metálica. El estaba vestido con un pantalón café, camisa rojo cubierta con una impecable bata blanca
  • - ¿Qué tiene john doctor? – Pregunto Karen antes de que pudiera decir nada
  • - Bien el joven Stolk esta limpio – Dijo fijando la mirada en los papeles de su carpeta – Los exámenes de sangre no muestran nada y los de orina son normales
  • - ¡¿Cómo?!
  • - Si esta completamente sano, ni siquiera los deportistas que llegan a hacerse exámenes generales están tan sanos

Karen reflexiono un momento e hizo un movimiento para hablar, pero antes de que de su boca saliera palabra yo me le adelante.

  • - Entonces doctor dice que estoy perfecto
  • - Bueno supongo que se puede decir que si
  • - ¡¿Pero como es eso posible?! – Dijo Karen haciéndose notar por su tono.
  • - No lo se, pero le aconsejaría que se quedara para que le hiciéramos mas examen.
  • - Quiere decir que ya me puedo ir
  • - ¡¿Cómo?! – Me pregunto Karen apresuradas
  • - Ya lo escuchaste estoy perfecto – Le dije en español, mirándola y pasándole un brazo por la espalda para acercarla a mi – No te preocupes todo va a estar bien.

Ella asintió algo nerviosa.

  • - No lo se – Me respondió (en español)
  • - Que decidió John.
  • - Creo que preferiría irme si es posible lo antes posible.
  • - Muy bien lo daré de alta en menos de una hora, podrá pasar a pagar su cuenta en la recepción. – dijo con una vos de alegría mezclada con algo de recelo

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Ya fuera del hospital Karen me dio mi camisa que, sabiamente, me quito antes de que los paramédicos.

  • - Gracias, que bueno que me la quitaste es mi favorita y tu lo sabes.
  • - De nada. – Me dijo sonrojándose lo suficiente como para que yo lo notara
  • - ¿Y bien como estaba cuando me hallaste? – Le pregunte mientras empezábamos a caminar cubiertos por la suave luz del sol que se había vuelto de un color rojizo.
  • - Tirado en el piso del cuarto con la muy alta fiebre, tuviste suerte de no golpearte la cabeza con el mueble del cuarto. – Suspiro algo emocionada.

Yo hice lo mismo con un ligereo aire de impaciencia

  • - ¡¿Y ahora que?!
  • - No lo se, – Suspirando de nuevo, tenia mucha hambre y desde ayer no probaba bocado- ¿que tal si vamos a comer?
  • - Bien por aquí debe de haber algún restaurante

En ese momento sentí el delicioso aroma de la carne cocinándose que me abrió rápidamente el apetito.

  • - Por aquí – le dije a Karen tomándola del brazo – creo que por aquí hay un restaurante.
  • - ¿Qué? – Me pregunto rápidamente – ¿Cómo lo sabes?
  • - No lo se, – Le respondí ansioso por el olor a carne – simplemente lo se.

Me siguió con curiosidad asta dar la vuelta y a unos metros estaba un restaurante de comida tradicional griega.

  • - Vamos entremos
  • - Bien, ¿pero te puedo hacer una pregunta antes?
  • - Claro ¿Cuál es?
  • - Como ¿supiste de este lugar?, la carne huele mucho pero no lo suficiente como para olerla desde donde estábamos.
  • - Yo no lo se, – Le respondí algo atontado por la pregunta – es que lo olí y no es todo cando estaba en el hospital reconocí tu perfume a metros de distancia. Además se hablar griego.
  • - ¿Cómo, – Dijo sorprendida – como es eso posible?.
  • - No lo se tampoco pero puedo – Eche una mirada al restaurante – y te lo demostrare, ven entra – Tomándola de nuevo del brazo.

Me acerque a una mesa y me senté me empezaba a doler la cabeza por el intenso hambre.

Una mesera se nos acerco y nos ofreció las cartas

(Diálogos en griego)

  • - ¿Qué van a pedir?

Empecé a leer la carta, estaba en griego pero aun así se me hizo muy fácil de leerlo.

  • - vamos a pedir la carne de la casa.
  • - Buena elección señor, ¿Y de tomar?
  • - Limonada, gracias.

La mirada de desconcierto que tenia Karen me pareció algo graciosa.

  • - ¿Que te pareció?
  • - ¿Qué le dijiste? – Me dijo aun con cierta extrañeza acompañada de su porción de emoción
  • - Que comeríamos la especialidad de la casa y tomaríamos una limonada..
  • - ¿pero como?
  • - No lo se desde que salí del templo podía hablar griego.

Abrió los ojos lo mas que podía

  • - ¡¿Del templo, del templo de Atena?!

Trague algo de saliva, era cierto como lo había poder olvidado ese templo ateniense era el de la diosa de sabiduría, la diosa Atena.

Rápidamente cambie mi expresión de sorpresa por una sonrisa abierta.

  • - ¿y que si ahora puedo hablar cada idioma que escuche?
  • - Jajaja… – Se rió – como puedes cree eso
  • - Solo estaba pensando…

Me detuve porque empecé a escuchar una conversación, si  una conversación en francés

  • - Que, que pasa. – dijo al ver como dejaba de hablar y desviaba mi mirada a una mesa de la esquina.,
  • - Ves a esos franceses – dije señalándolos – están diciendo que los malditos americanos están acaparando todo el petróleo.
  • - ¿Pero como lo sabes? Con el ruido de aquí apenas y puedo escuchar las palabras que dicen aquí a un lado.

Un olor de carne recién preparada me hizo voltear a mirar a un lado, la mecerá se acercaba cargando una bandeja con dos platos una garra de limonada y un par de vasos

  • - Dejemos esta charla para después quieres, ahora vamos a comer

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El placer y la felicidad que había sentido apenas una hora habían desaparecido y me empezaba a invadir un dolor intenso de cabeza, tenia que salir rápidamente de hay, no quería dejarla sola pero no tenia opción.

Levante y me puse la ropa que había dejado tirada por todo el cuarto.

Karen estaba desnuda en la cama en que habíamos hecho el amor, antes de salir del cuarto la cubrí con una de las sabanas y salí de hay.

Ya fuera del hotel el dolor se había trasladado de mi cabeza a mi pecho en un ardor insoportable.

Me quite mi chamarra y mi camisa y la avente a un lado cerca de un basurero.

La luz de la luna bañaba con su luz todo el callejón

Un hombre que estaba escondido en el callejón algo me empezó a pasa5r y recordé mi sueño, si eso estaba pasando me estaba transformando en aquel hombre lobo que se le había presentado a Karen en el sueño.

  • - ¡¿Qué me esta pasando?! – balbusie y no supe que mas paso.

Lo que recuerdo es volver a ver la escena que había visto la primera es que me desmaye, pero luego de esas escenas no desperté sino que escuche una vos suave pero firme.

  • - Esta es tu misión y la debes de cumplir
  • - ¿Quien eres? – Grite abriendo los ojos

Lo que se levanto frente a mi fue impresionante un castillo brillante que de alguna razón conocía.

  • - El templo de Atena – Dije como si las palabras salieran de mi boca como si yo no las hubiera dicho.
  • - O dios ¿Qué le paso? – Dijo un joven en griego
  • - No lo se y no le importa, quítale el crack – dijo una segunda vos

Y me encontraba en uno de los basureros del callejón. El pecho ya no me dolía, pero tenia un extraño sabor en la boca.

<<- ¿Cuanto tiempo paso? ->> Pensé algo atontado.

  • - Veámonos antes de que alguien mas lo vea.

Salí del basurero al oír que los pasos se alejaban.

Seguía siendo de noche.

Tenia la boca cubierta de algo, y al pasar mi mano vi que estaba llena de sangre. Otra cosa que me di cuenta era que mis pantalones estaban hechos jirones asta las rodillas.,

<<- ¿Qué me paso? ->>  no importa debo volver al hotel recogí mi camisa y mi chamarra y vi a un hombre tirado y con un brazo despedazado sin vida paresia que se había desangrado <<- ¡¿Qué hice?! ->>.

Me puse mi camisa y mi chamarra además de mis tenis que había dejado a metros del basurero.

Para que nadie  viera la sangre que tenia por toda la cara me puse la capucha de la chamarra.

Ya en el cuarto entre sigilosamente y me metí en la regadera-tina del baño, abrí la llave del agua caliente lo mas que pude.

Ya fuera del baño vi a Karen acostada en la cama, tranquila y volví a pensar en el sueño en aquella bestia, y fulminante paso por mi mente que pudiera lastimarla.

  • - No yo nunca aria eso

Me recosté en la cama junto a ella la abrace y le susurre al oído.

  • - No, yo nunca te lastimaría.